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Dieta blanda: ¿sabes en qué consiste?

Por: Alejandra S. Reynoso 25 de Agosto
Dieta blanda: ¿sabes en qué consiste?
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Una dieta blanda consiste en alimentos que son suaves, fáciles de digerir y menos propensos a irritar el sistema digestivo.

¿Alguna vez has escuchado hablar de la «dieta blanda«? No, no estamos hablando de una dieta de helados y malvaviscos (aunque suena tentador). La dieta blanda es algo que generalmente entra en juego cuando tu sistema digestivo necesita un poco de amor extra, como después de una cirugía o cuando tienes problemas estomacales. Así que, si estás buscando la información directa sobre qué es y cómo funciona, ¡sigue leyendo!

La dieta blanda, en resumen, es como el modo de juego «fácil» para tu sistema digestivo. Es el tipo de dieta que puedes recurrir cuando tu estómago o tus intestinos están pasando por momentos difíciles y necesitan un descanso. Imagina que tus órganos digestivos son como atletas después de una carrera: están cansados y necesitan algo suave para recuperarse.

Dieta mediterránea, una de las más ricas

Entonces, ¿en qué consiste exactamente la dieta blanda?

Básicamente, se trata de alimentos que son fáciles de digerir y no causarán mucho estrés en tu sistema. Piensa en alimentos que no son picantes, grasosos ni súper pesados. En su lugar, te enfocas en cosas como:

  1.  Opta por cosas como puré de papas, avena cocida, arroz blanco y sopas claras. Estos alimentos son suaves para tu estómago y se deslizan con facilidad.
  2.  En lugar de ir por frutas y verduras crudas que pueden ser duras de digerir, elige opciones cocidas como manzanas al horno o zanahorias hervidas. No querrás sobrecargar a tu estómago.
    Peras al horno
  3. Si eres fanático de la proteína, opta por cosas como pollo sin piel o pescado cocido al vapor. Son menos propensos a causar problemas en tu sistema.
  4.  Si eres de los que no pueden vivir sin un poco de lácteo en su vida, elige opciones bajas en grasa como yogur o queso cottage. A veces, los lácteos enteros pueden ser un poco difíciles de manejar para un estómago delicado.
  5.  Olvídate de las cosas como el café, el alcohol y los alimentos muy condimentados. Estos pueden hacer que tu estómago grite «¡alto!»
    no tomar café

La idea principal aquí es darle a tu sistema digestivo un descanso, pero eso no significa que tengas que renunciar al sabor. ¡Ni mucho menos! Puedes condimentar tus comidas con hierbas suaves y especias que no sean demasiado intensas para tu estómago.

Ahora, esto no es una licencia para comer como si fueras un oso en invierno. La dieta blanda se trata de alimentar y cuidar tu cuerpo mientras se recupera. No es algo que debas seguir durante semanas y semanas sin consultar a un profesional de la salud.

Es importante recordar que cada persona es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Si estás considerando seguir una dieta blanda, es una buena idea hablar con tu médico o un dietista registrado. Ellos pueden guiarte sobre cómo adaptar la dieta a tus necesidades específicas y asegurarse de que estás obteniendo todos los nutrientes que necesitas para mantener tu cuerpo funcionando de manera óptima.

¿Quieres ejemplos de comidas blandas? Mira:

  1. Carnes magras cocidas suavemente, como pollo hervido o al horno, pavo y pescado.
    dieta pescado a la parrilla
  2. Huevos cocidos o en forma de revuelto suave.
  3. Arroz blanco.
  4. Pasta bien cocida.
  5. Puré de papas.
    puré de papa
  6. Puré de vegetales suaves, como zanahorias, calabacines o calabazas.
  7. Cereales cocidos, como avena y sémola.
  8. Pan blanco o tostadas suaves.
  9. Sopas suaves y cremosas, como sopa de pollo o crema de verduras.
  10. Frutas en puré o en compota, como manzanas y peras cocidas.
    frutas para el estómago delicado
  11. Yogur suave y bajo en grasa.
  12. Pudines y gelatinas sin trozos.
  13. Queso suave y bajo en grasa.

Es importante recordar que las necesidades dietéticas pueden variar según la situación individual.

Entonces, ahí lo tienes: la dieta blanda en pocas palabras. Es como darle a tu sistema digestivo un abrazo cálido y reconfortante cuando más lo necesita. Así que la próxima vez que te encuentres en el modo «¡ay, estómago mío!», recuerda que la dieta blanda podría ser justo lo que necesitas para volver a sentirte en plena forma. ¡Cuida de ti y de tu sistema digestivo, porque te lo agradecerá!

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Alejandra S. Reynoso
Alejandra S. Reynoso Colaboradora ¡Hola! Soy Alejandra, gastrónoma por profesión, creadora de contenido por pasión. Tengo un blog que puedes encontrar como @foodandbooze en todas las redes.
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