Nuestros sitios
Compartir

Tips para llevarte bien con tu jefe

Por: Valeria Ávila 27 Abr 2015

Si te llevas mal con tu jefe… ¡no renuncies! intenta la estrategia que te compartimos a través de nuestros expertos; hasta lograrás más que una buena relación […]


Tips para llevarte bien con tu jefe

Si te llevas mal con tu jefe… ¡no renuncies! intenta la estrategia que te compartimos a través de nuestros expertos; hasta lograrás más que una buena relación con tu jefe…

Un análisis de 2013 de la firma de recursos humanos Gallup reveló que una relación mala con el jefe se convierte en la razón número uno de renuncia… ¿pero qué puede hacerse cuando quien nos dirige en un proyecto no tiene el mejor carácter?

Lo primero para llevar una relación provechosa con ese mal sujeto es comprender un hecho: “La percepción que tienes de tu jefe te describe a ti y no a tu jefe”; frase reveladora de que el concepto de un mal jefe se alberga más en nuestras propias creencias, que en la realidad.

Para lograr modificar la manera de relacionarte con tu jefe y llevarte bien, es necesario que consideres las siguientes 3 competencias:

Este video te puede interesar

  • Considérate una líder

Ser un líder significa tener un alto nivel de conciencia de uno mismo. Es una actitud del puesto de jefe, pero también, una competencia de vida que nos permite aprender de nosotros mismos y de las situaciones, para ser capaces de vencer adversidades; que nos coloca en la posibilidad de retar nuestros propios paradigmas.

¿De qué nos sirve asumirnos como líderes para llevarnos bien con el jefe malo? Para dejar de posicionarnos como las víctimas en nuestra relación con él y convertirnos en las “productoras”. Esto significa dejar de reaccionar emocionalmente y hacerlo analíticamente: Cuando hablas de tu jefe no repites lo que todos parlotean de él; investigas y fundamentas tu opinión.

Lección: “Un empleado que habla mal de su jefe, en realidad está hablando de su propia incompetencia para relacionarse con él”, couch Enrique López.

  • Relaciónate desde el amor

Tú no eres la responsable de cambiar a tu jefe porque cada quien es responsable de su propio crecimiento, sea profesional o espiritual; sin embargo, sí necesitas adquirir la capacidad de relacionarte con él de modo que no te afecte en lo emocional o laboral, pues   jefes difíciles te encontrarás en éste y en cualquier otro trabajo.

Relacionarse desde el amor significa realizar una conexión genuina con el otro (tu jefe); pero no por conveniencia: No se trata de “fingir” que nos interesa conocerlo con la intención por debajo de la mesa de “echárnoslo a la bolsa”; se trata de involucrarnos como personas. En este sentido, el amor nos facilita armonizar los roles y tolerar las diferencias; ser empáticos, algo básico de las relaciones exitosas.

Lección: Las personas inteligentes y con talento, pero llenas de rabia y resentimiento, se ven continuamente superadas por idiotas, pues los de arriba confían en que llegará un día en el que acabarán largándose con su actitud a otro sitio.

 

  • Re-acciona estratégicamente

Creemos que nuestros jefes tienen la “casi obligación” de subirnos de puesto por nuestra intachable puntualidad durante los cinco años que llevamos en la empresa, por lo que cuando quien asciende es aquella compañerita que tiene tan sólo un año, despotricamos: “Es que a mi jefe no le caigo; él no me quiso ascender”.

Si realizas una estrategia que te coloque como alguien confiable y en sintonía con el equipo, a aliarte, fusionarte, comprender y entrar al mundo de tu jefe, inevitablemente te disparará hacia tus propios objetivos: ¿el ascenso económico o profesional? Recuerda que un líder actúa con conciencia, además, que al final, lo que decimos y como actuamos determinan la imagen que proyectamos.

Respóndete: ¿Prefieres navegar junto a tu jefe hacia un mismo destino, o siempre ir contracorriente?

Es fácil: Podemos seguir creyendo que nuestros jefes sólo se están enriqueciendo y enalteciendo con nuestro trabajo, o actuar impulsados por la planeación de cada una de nuestras decisiones: ¿Renuncias porque ya estás hasta el gorro de tu mal jefe, o te quedas porque este trabajo y este jefe son el trampolín hacia tu siguiente eslabón profesional, o porque el horario te conviene para tener más tiempo para tus hijos, estudiar algún diplomado…?

Lección: Resulta imposible controlar la estupidez de los demás. No la hemos provocado nosotros, no somos nosotros quienes podemos curarla y tampoco controlarla. La única estupidez que podemos afrontar es la nuestra.

Y tú ¿te llevas mal con tu jefe? ¿Encontraste la manera de mejorar tu relación? ¡Cuéntanos!

Con información de: Jessica L. Cervantes, Revista Fernanda. 

Lee también

Descarga GRATIS nuestro especial del mes
Descargable Mujer de 10
Descarga AQUÍ nuestro especial INTERCERAMIC: ¡Libera tu imaginación y remodela tu casa! ¡Descárgalo GRATIS!
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?