Shriners es mucho más que un hospital; es un espacio donde la atención médica se combina con el acompañamiento humano.
Cuando pensamos en un hospital, rara vez imaginamos todo lo que pasa fuera de una consulta. Pero en el Hospital Shriners para Niños de México, hay algo que cambia la perspectiva. Detrás de cada tratamiento hay mujeres que sostienen, acompañan y transforman el camino de quienes están ahí.
Ese acompañamiento también forma parte de un modelo de atención que entiende que sanar no es solo cuestión médica. Como nos comparte el Dr. Mariano González Lugo, aquí cada historia se atiende de forma integral, con un enfoque especial en ortopedia pediátrica y secuelas de quemaduras, acompañando a niñas y niños en distintas etapas de su crecimiento, sin que la situación económica sea una barrera.
Así comienza el acompañamiento
Entrar a esta red de apoyo es más fácil de lo que parece. Todo empieza con un primer acercamiento para conocer la historia del pequeño. Si es el lugar indicado para su tratamiento, no solo recibe atención médica, también tiene un acompañamiento cercano que lo sigue en cada etapa, creciendo con él hasta la mayoría de edad.

Más allá de una cirugía, un acompañamiento completo
• Enfermería y Trabajo Social: Acompañan a las familias en todo momento, brindando apoyo humano y ayudando con lo necesario para el proceso.
• Rehabilitación (fisioterapia y terapia ocupacional): Ayudan a los niños a recuperar movimiento, fuerza e independencia.
• Prótesis y dispositivos de apoyo: Cuentan con su propio taller para crear piezas hechas a la medida de cada niño, según lo que necesite.
• Cirugía reconstructiva: Ayuda a mejorar la movilidad y la apariencia después de lesiones o quemaduras, buscando siempre la mejor recuperación posible.
Incluso la distancia no es un obstáculo para la recuperación. Cuando los niños regresan a casa, el equipo médico sigue acompañándolos a través de videollamadas, ya sea cada semana o cada quince días, para dar seguimiento y asegurarse de que la rehabilitación continúe sin interrupciones.

Un modelo de atención pensado para las familias
Su trabajo no está enfocado en emergencias, sino en casos de nacimiento o problemas de crecimiento que requieren seguimiento programado. Para acercar la atención a más familias, han abierto clínicas en distintas ciudades del país como Monterrey, Chihuahua, Culiacán, Tijuana y Guadalajara, evitando así largos traslados y haciendo el proceso más accesible.
Formando a los médicos del futuro
Además de atender a los pacientes, Shriners cuenta con un programa de especialidad en ortopedia pediátrica que ha formado médicos durante casi 40 años. Cada año llegan alrededor de 1,100 residentes para aprender cómo funciona el “sistema Shriners” y su forma tan particular de cuidar a los niños.
Y lo más bonito es que muchos se enamoran tanto de esta manera de trabajar que deciden quedarse. Así, el equipo crece con médicos que no solo tienen experiencia, sino también un gran compromiso y cariño por su labor.

Un espacio para perder el miedo
Olvídate de los pasillos fríos de hospital. Aquí, los pequeños son recibidos por Fezzy, un osito que es la mascota oficial y que los acompaña desde que llegan. Además, los espacios están llenos de murales y salas de espera que parecen llevarlos al fondo del mar o incluso al espacio.
La idea es que todo se sienta más divertido y menos intimidante. Fezzy ayuda a que los niños se relajen y vivan su proceso en un ambiente más tranquilo y alegre.

Más que un hospital, Shriners Children’s México es un lugar donde los niños y sus familias encuentran apoyo, esperanza y acompañamiento en cada paso.
- Para más información: https://www.shrinerschildrens.org/es
- Para solicitar una primera cita: 800-465-2726

