Descubre qué es la fatiga de relleno, cómo afecta el rostro y por qué celebridades como Kristin Davis decidieron disolver sus retoques.
Kristin Davis, actriz que representaba a Charlotte Yorke en la serie Sex and The City, mostró los resultados de disolver sus rellenos por primera vez después de años de ser molestada por su apariencia.
A 26 años del estreno de «Sex & the City», así ha envejecido el elenco
La actriz de 59 años lucía fresca en una nueva foto de su cabeza que mostraba que el infame tratamiento de belleza era realmente una cosa del pasado y que realmente los ha abandonado.
Los rellenos faciales estéticos son procedimientos cosméticos que se utilizan para restaurar o añadir volumen a diversas áreas del rostro, como los labios, las mejillas, las líneas de expresión y las arrugas. Estos rellenos están compuestos principalmente de sustancias como el ácido hialurónico, hidroxiapatita de calcio, ácido poliláctico o grasa propia del paciente.
El procedimiento suele ser rápido, con mínimas molestias y sin necesidad de anestesia general. Una vez inyectado, el relleno ayuda a suavizar arrugas, líneas de expresión y pliegues, así como a restaurar el volumen perdido debido al envejecimiento o a factores genéticos.
Los resultados suelen ser inmediatos y pueden durar de varios meses a varios años, dependiendo del tipo de relleno utilizado y de la respuesta individual del paciente.
El exceso de rellenos dérmicos puede provocar la llamada fatiga de relleno, un término usado para describir rostros hinchados, con proporciones alteradas y apariencia antinatural. Esto sucede cuando se aplican demasiados productos o se colocan en zonas incorrectas, provocando que el rostro pierda definición, las mejillas se mezclen con otras áreas y los labios se vean tensos o deformes. A largo plazo, incluso puede alterar el movimiento natural del rostro, haciendo que la expresión se vea rígida y envejecida.
Kristin Davis, actriz de And Just Like That…, decidió disolver sus rellenos cosméticos tras recibir duras críticas en redes sociales. Aunque en un inicio buscaba mejorar su apariencia, con el tiempo los resultados dejaron de favorecerla y afectaron su autoestima. Davis confesó que fue difícil verse comparada constantemente con su versión más joven, y que incluso llegó a llorar por los comentarios.
Si bien los rellenos pueden ofrecer resultados elegantes, su mal uso o acumulación con el tiempo puede alterar por completo las facciones, como en su caso. La actriz aseguró que fue gracias a la honestidad de sus amigos que decidió dar un paso atrás y volver a una imagen más natural.
Ponerse rellenos no es malo si se hace con moderación y con un profesional calificado. Bien aplicados, pueden rejuvenecer el rostro y mejorar la apariencia de forma natural.
El problema aparece cuando se abusa de ellos: el rostro puede lucir hinchado, sin expresividad y desproporcionado. La clave está en no exagerar y hacer revisiones periódicas para evitar acumulaciones con el tiempo.
Con información de Eloísa Carmona y Mellanie Leyva